miércoles 28 de febrero de 2007

Adiós Febrero

El último suspiro invernal soportado en las trincheras de las cobijas, paso de aniversarios mecanizados y en la memoria olvidados, se cumplen los ciclos perversos y nadie los mide, todo esta allí y lo sabemos pero no lo miramos, ¿porque no nos importa o porque tenemos miedo? Veintiochos días de nada de soledad inútil de recuerdos cercanos en estado de astigmatismo, eventos catastróficos solo para la conciencia en donde todo se nutre de indiferencia involuntaria. Se va febrero y habrá otro, se va la nostalgia y vendrá otra, no importa quien o que se vaya siempre llegará otro motivo, pero el tiempo no conoce la réplica ni el juego macabro de la esperanza (castillos de arena en playas tempestuosas), se nos fue febrero y no lo extraño mas maldigo el paso constante de los días en el que me creí ingeniero, arquitecto, guarda espalda, amante y ungüento. Este viaje me arrojo a las fosas de marzo, del cual espere el cielo y el infierno transformados en uno mismo y ahora solo me queda arrojar leña para ver como languidece el fuego y como mi habitación se pierde en mi ausencia, solo me queda continuar de escriba de estas palabras dispersas, que no dicen nada pero que alguien en algún lugar por alguna razón entenderá y la hará suyas, en el mes y día que prefiera. Adiós febrero y gracias por darme la oportunidad de recordar el último marzo de mi memoria en voraz nostalgia y ausencia.

lunes 26 de febrero de 2007

¿Un Sueño?

Caí en un sueño profundo, los ojos languidecieron con la luz trémula de la lámpara, abrí los ojos instantáneamente y yo estaba allí, había relojes que giraban al revés, quimeras que parecían personas, dioses tomando el sol, el mar en cielo y el cielo en mar, voces que iban con el viento, y una enorme soledad, correr hacia donde, ¿correr por qué?, a lo lejos se veía una luz diáfana e intermitente, un hombre sin rostro carente de movimiento como un fardo colgado de un árbol, una puño que atravesaba la tierra con sangre en la uñas, dinero presa del movimiento zigzagueante, resequedad en la tierra, polvo flotando, humo proveniente de hoyos gigantescos en la tierra, una mujer desnuda corría sobre el suelo caliente y gritaba su maldición y retaba a la muerte, niños sin pupilas de cuerpos gachos y vientres abultados, un hambre, un obispo, un león, un hombre colgado, uno sin piernas, uno sin brazos, comenzaron a llover cadáveres y fuego, la tierra se abrió y salió un niño perfecto, maquiavélica mirada, dos animales en sus manos por el pescuezo, gritó, hombres mujer, metales retorcidos, cráneos destrozados, dioses indiferentes, humanos calientes, deidades de plástico, una peregrinación de mujeres famélicas caminando de rodillas, un sacerdote con niños en bolsas de poliuretano, cables comiendo adolescentes, trajeados luchando con cuchillos de oro, una mirada de zombi, caí en un mal sueño, un maremoto de miles de muertos, coches bomba, hombres bomba, histeria en las calles y niños con armas en el desierto, el mar se contraía y a lo lejos una ballena luchando por su vida, los arpones eran letales y yo mirando, una bomba nuclear rompiendo el cielo, una ola de alcohol que arraso con todo, qué es este sueño, la sirena sonaba repetidamente, repentinamente abrí los ojos por segunda vez y yo estaba allí…

lunes 19 de febrero de 2007

Olvidándonos

¡Que velocidad llevan los años!
Sumergidos en la distancia
Nuestros cuerpos dormidos
La memoria oxidada

¡Como se cansa la mirada!
Buscándote ahora en el cielo
Recordándote en mi cama
Con grito impotente, ahogado

¡Mira lo alto que flotan las almas desprendidas!
Rascando las nubes en busca de oro
Con sus miradas perdidas
Flotando lo olvidan todo

¡Como giran los sentimientos errantes!
Con normalidad y agonía
Los rostros se olvidan distantes
¡Que pronto se muere el día!

¡Que pronto se muere el día,
Que fácil se olvidan los rostros,
Que manera de perder la vida,
Que manera de olvidarnos!

martes 13 de febrero de 2007

Trágica Comedia


La tragedia nos alimenta día tras día, es el alimento básico de nuestra comedia, es nuestro dios más preciado nuestro motivo para vivir en cavernas y aventarle piedras a los espejos que nos reflejan, siempre hemos vivido de las derrotas y las hemos creído victorias, convertimos en héroes a los caídos y en enemigos a los vencedores, hemos hecho de los dioses importados dioses imperfectos y de identidad confundida.

Vamos por ahí quejándonos de que la tortilla sube de precio, de que los políticos se pelean como viles pandilleros de la colonia Jalisco, del supuesto fraude electoral, de la delincuencia, de la drogadicción, de la corrupción, de que somos pobres, de los productos chinos, cada una de estas heridas nos reconfortan, tenemos un culpable que no somos nosotros mismos.

Al principio yo pensaba que la turba que acudía a dar el grito de independencia era estúpida e ignorante, pero hoy entiendo que además se saben derrotados, saben que la justicia no les ha llegado ni con la guerra de independencia ni con la revolución, han decidido crear una mitomanía alrededor de otra derrota, ¡victoria! Gritaron los criollos, ¡victoria! Gritaron los sedientos de poder, y el indio se quedo sentado y el campesino se quedo esperando… y hoy por hoy celebramos nuestra derrota.

Y pretendemos crear más dioses, si, creemos en el Mesías, creemos que con una sola persona que piense es suficiente, nosotros podemos ser carne de cañón o el brazo levantado que exija poder para nuestro nuevo perdedor, y creamos mas demonios, esos políticos espurios y esos porros bloquea-avenidas, y esos malditos corruptos que nos piden dinero cuando nos pasamos un alto, somos nosotros quien estiramos la mano, somos nosotros los que llevamos nuestro propio ataúd y nos encanta vivir así, en la tragedia constante, en el perenne sufrimiento.

Miedo, tenemos miedo de cambiar, tenemos miedo de cambiar nuestra alimentación, de cambiar nuestras instituciones derrumbadas, miedo de sufrir las consecuencias de nuestra pasividad, miedo de nosotros mismos, pero sentados en el sillón viendo como en la televisión hablan de temas realmente importantes, las vulgares estrellas televisivas, posponemos el cambio para un momento mejor, ¿pero cuando será eso?, eso será cuando dejemos de regocijarnos como puercos en nuestra propia miseria y dejemos de esperar que otros hagan lo nuestro.

miércoles 7 de febrero de 2007

El Ciclo


En la memoria mojada de un baño caliente
En mi despertar el primer pensamiento
En la soledad reservada para mi y mi melancolía
Sobre el espejo donde fatuo me veo
Bajo la cama que habito vacía
En los momentos de escriba asesino
En la noche corta de lámparas encendidas
En la bebida amarga que confunde la mirada
Te extraño.
Sobre las dudas de tu real existencia
Viendo la imagen perdida en la bolsa rota
En la sonrisa de la mujer desconocida
Cuando mis manos me dicen que la luz es roja
Bajo la lluvia extraviada de enero
En el momento justo de salir a la jungla encendida
Con el sonido constante del medidor del tiempo
Cuando enciendo el cigarrillo que se consume solo
Te recuerdo.
Porque he de ir a paso lento
Quitando las comas de los cuentos
Abriendo las puertas para cruzar el miedo
Combatiendo a la costumbre con la costumbre misma
Porque el día no es eterno
Y la noche no siempre es de sueños
Tirado en la cama del subconsciente
Esperando que todo acabe en silencio
Y el silencio sea un ruido olvidado por mi tristeza
Te olvido…Todos y cada momento.