Destruir el Mundo
Arrojarse a la desesperanza, tan maléfica, tan trágica
Tan absurda como la esperanza misma,
El hombre ya no esta hecho de convicciones,
Solo le quedan las comodidades.
Qué pronto es para predecir el fin del mundo
Que prematuras me parecen las lágrimas
Pendientes del suicidio colectivo
Tratando de encontrar la calma.
El tiempo hace justicia, implacable, redentora
Equitativa como la muerte que nos corresponda,
Pues el hombre ya no esta hecho de convicciones,
Solo nos inunda la falaz bonanza.
Que anticipadas vicisitudes nos ahogan
Que temprana la crónica de la muerte
Es castigo autentico esto que creemos,
Tan firmemente que no resta otro camino.
Arrojarse todos al fuego
Averiguar de qué estamos hechos
Si el fuego nos consume, entonces habrá algo cierto:
Alcanzamos el éxito, al fin;
Hemos destruido el mundo.
Tan absurda como la esperanza misma,
El hombre ya no esta hecho de convicciones,
Solo le quedan las comodidades.
Qué pronto es para predecir el fin del mundo
Que prematuras me parecen las lágrimas
Pendientes del suicidio colectivo
Tratando de encontrar la calma.
El tiempo hace justicia, implacable, redentora
Equitativa como la muerte que nos corresponda,
Pues el hombre ya no esta hecho de convicciones,
Solo nos inunda la falaz bonanza.
Que anticipadas vicisitudes nos ahogan
Que temprana la crónica de la muerte
Es castigo autentico esto que creemos,
Tan firmemente que no resta otro camino.
Arrojarse todos al fuego
Averiguar de qué estamos hechos
Si el fuego nos consume, entonces habrá algo cierto:
Alcanzamos el éxito, al fin;
Hemos destruido el mundo.





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